Con la entrada en vigor de la nueva Ley de Turismo de las Islas Baleares y el inicio de la temporada estival, han surgido un sinfín de dudas para los propietarios de las islas a la hora de alquilar su vivienda.

Debemos señalar que nada impide a los propietarios alquilar sus viviendas. El problema únicamente reside en la ley aplicable a esos contratos de alquiler. En principio todos los contratos enfocados al alquiler turístico deben realizarse de acuerdo con las estipulaciones y requisitos contenidos en la Ley de Turismo de las Islas Baleares.

Sin embargo, el director general de Turismo, Antoni Sansó, reconoció que la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) permite los contratos de alquiler por períodos cortos, a partir de un día. No obstante, en caso de que este alquiler conlleve comercialización turística (publicidad en plataformas sin licencia, por ejemplo: páginas web especializadas), la Administración autonómica puede actuar contra ese establecimiento.

Ahora bien, los propietarios que alquilen su piso por semanas o un mes, a los mismos inquilinos de cada verano, sin ningún tipo de publicidad, no infringirán la ley siempre y cuando se firme un contrato de acuerdo con la Ley de Arrendamientos Urbanos. Es evidente que lo que trata de perseguir la Consellería es la comercialización y la explotación turística de esas viviendas y no a los particulares que simplemente se dedican a alquilarlas de forma puntual.